La también conocida como Quinta de marques Gomes fue propiedad del empresario Manuel Marques Gomes 1867-1932 filántropo y promotor de numerosas obras de interés público entre finales del siglo XIX y la década de 1930.
En el centro de la quinta se localiza el palacete construido en 1905, actualmente se encuentra en rehabilitación enmarcado en un proyecto de urbanización de 1.100 casas y una amplia zona verde, proyecto original con mucha polémica puesto que el BES (Banco Espíritu Santo) actual titular de los terrenos pretendía su demolición y urbanización, finalmente se llegó a un recorte en sus pretensiones, ampliando y conservando este entorno y su patrimonio dentro de un parque.
El palacete se mantuvo en buen estado de conservación hasta la década de 1980. Se podía pasear por un frondoso bosque con árboles únicas en la región importadas de Brasil, donde Manuel hizo fortuna, y una fábrica de conservas cercana.
Albergó el Centro Popular de Caniledo de 1975 a 1991 y la Cooperativa para a Educación de Niños Inadaptados (Cercigaia)
En 1993 fue asolado por un incendio que dañó ampliamente sus paredes ornamentadas y frescos, quedando definitivamente abandonado y siendo vandalizado periódicamente.
Foto aérea Bing, Restaurante panorámico de Monsanto (Lisboa)
Visita mayo 2014
Rápida como el rayo, "sin tiempo", subir grabando y bajar afotando.
Este particular edificio poco agraciado en su diseño y forma, contiene un interesante espacio interior abierto al cielo sobre Lisboa, fue construido por la Cámara Municipal de Lisboa en 1968 y proyectado por el arquitecto Chaves da Costa, cuenta con unos nada despreciables 7.000 metros cuadrados y una penosa situación de abandono a pesar de llevar poco más de 10 años cerrado.
Como curiosidad este espacio integra varias obras de arte, ampliamente vandalizadas, en forma de paneles y alto relieves de Querubim Lapa y azulejos de Manuela Ribeiro Soares.
A parte de su uso como restaurante también sirvió como discoteca, bingo, una productora de video e incluso almacén de material de construcción civil.
En 2008 se habló de instalar a protección civil y ciertos servicios de los bomberos, manteniendo la posibilidad de visitar públicamente el mirador, sería una buena utilización de una estructura y espacio ampliamente multifuncional.
Por desgracia el paso del tiempo y su avanzada degradación así como no disponer de una hoja de ruta para su respaldo lo aleja cada día más de su conservación.
Foto aérea de Bing, El restaurante abandonado.
Fotos de João Brito Geraldes, Arquivo Municipal de Lisboa.